sábado, 6 de febrero de 2016

CLASIFICACIÓN DE LAS CONJUNCIONES




Las conjunciones se clasifican en diversos grupos, atendiendo a la función que cumplen en el relacionamiento de los componentes de una oración.

Conjunciones coordinantes — que vinculan componentes de una oración que tienen un nivel equivalente. Comprenden los siguientes sub-grupos:

Conjunciones copulativas — que unen los componentes de una oración: son Y, E, NI, QUE.

 

Y - E — integran dos complementos en la acción del verbo: Fuimos a Londres y a París. Cuando la palabra siguiente comienza por I, se sustituye Y por E para evitar el efecto cacofónico: Eres necio e ignorante; no puedes mezclar peras e higos.

NI — cumple la misma función entre proposiciones negativas: No fuimos a Londres ni a París.

 

QUE — funciona como conjunción cuando no resulta viable sustituirla por CUAL (precedida del artículo que corresponda); porque si eso es posible, no se trata de la conjunción sino del pronombre que: Estoy esperando que vengas (conjunción); el libro del que (del cual) estamos hablando (pronombre).

Conjunciones disyuntivas — al unir las oraciones o las palabras, expresan una elección entre opciones: son O, U, SEA, BIEN:

Tendré que elegir entre viajar a Londres o a París. Cuando la palabra siguiente comienza por O, se sustituye ésta por U: Tiene que elegir entre uno u otro.

Tendré que esperarla, sea que venga o no.

Puedes tomar el sol bien en la terraza, bien en el jardín.

 

 Es bastante frecuente la acumulación incorrecta de las conjunciones Y con O; pretendiendo con ello cubrir tanto la alternativa como la oposición:

Vendemos productos argentinos y/o brasileños.

Se trata de un empleo claramente incorrecto, por cuanto esas conjunciones expresan contenidos idiomáticos totalmente incompatibles:

Vendemos productos argentinos y brasileños.

Importaremos productos argentinos o brasileños.

 

Conjunciones adversativas — presentan opciones excluyentes y contrapuestas: son AUNQUE, PERO, MAS, EMPERO, SINO, SIQUIERA y las expresiones: AL CONTRARIO, ANTES BIEN, SI BIEN, NO OBSTANTE, SIN EMBARGO:

Iré a clase, aunque esté lloviendo.

Creo que son hermanos, pero no estoy seguro.

Desearía complacerte, mas no me es posible.

No pude lograrlo, empero haya hecho todo lo posible.

No llegué tarde a propósito, sino porque me quedé dormido.

No me han quedado ni siquiera unas moneditas.

No estoy equivocado, al contrario, tengo razón en lo que digo.

No ignoraba de qué estaba hablando, antes bien, estaba plenamente informado.

No es una mala película, si bien tampoco es una obra maestra.

Procuraré recibirlo, no obstante tener mi agenda completa.

Me aseguré que vendría, sin embargo todavía no ha llegado.

 

Debe distinguirse claramente la conjunción adversativa MAS (sin tilde), del adverbio de cantidad MÁS.

Conjunciones alternativas — que establecen alternaciones entre los términos de la oración: son ORA/ORA, YA/YA, SEA/SEA:

Ora leía el libro, ora observaba por la ventanilla.

Está absolutamente inquieta: ya va, ya viene.

Me da lo mismo, sea que llueva, sea que no.

 

Conjunciones subordinantes — que unen los componentes de una oración pero subordinando una a otra. Según la índole de la subordinación, se distinguen:

 

Conjunciones subordinantes causales — que indican la causa, razón o motivo. Son: PUES, PORQUE y la expresión PUESTO QUE:

No ignoraba de qué estaba hablando, porque estaba plenamente informado.

Lo recibí con todo gusto, pues me interesaba oír su opinión.

No me sorprendió lo dicho, puesto que ya lo sabía.

 

Conjunciones subordinantes comparativas — que establecen una comparación entre los términos que vinculan: son COMO y las expresiones ASÍ COMO, COMO QUE, DE ESTA MANERA.

Le atrae tanto el estudio como los deportes.

Lo interesa la música así como la literatura.

Le diré cuatro frescas, como que me llamo Juan.

Debes decirle todo, de esta manera estarás tranquilo.

 

 En tiempos recientes se ha generalizado un uso incorrecto de la preposición comparativa como que, lugar de la preposición condicional como si:

 

Es como que fuera un extraterrestre.

en lugar de:

Es como si fuera un extraterrestre.

 

Conjunciones subordinantes condicionales — indican la subordinación respecto de una circunstancia incierta o supuesta, que obra como condición: son SI, COMO y las expresiones SIEMPRE QUE, CON TAL QUE, DADO QUE, YA QUE, UNA VEZ QUE.

Le avisaré, si llego a tiempo.

Hazlo como puedas.

Le hablé como si fuera su padre.

Le diré eso siempre que me escuche.

Trataré de detenerlo con tal que lo alcance.

Espero que no se haya ido dado que se lo previne.

Debería guardar reserva una vez que se lo hayamos explicado.

 

Conjunciones subordinantes continuativas — que habilitan a proseguir el discurso: son PUES, ASÍ y las expresiones ASÍ QUE, AHORA BIEN, SOBRE TODO.

Espero me hayan comprendido, pues creo haberlo explicado bien.

Ese vestido está manchado: así no puedes presentarte.

Se lo dije claramente, así que espero que lo tome en cuenta.

El equipo hizo lo que pudo, ahora bien, debieron estar mejor preparados.

París es maravillosa, sobre todo en primavera.

 

Debe evitarse cuidadosamente el grueso error de confundir la prenda de vestir, el sobretodo, con la conjunción continuativa SOBRE TODO.

 

Conjunciones subordinantes finales — aportan en la oración una relación de finalidad: son PARA, PORQUE y las expresiones PARA QUE, A FIN DE QUE, CON EL FIN DE QUE.

Es necesario estudiar para enriquecer nuestros conocimientos.

Practico la computación porque me gusta.

Siempre hay que mantenerse mentalmente activo, a fin de superarse permanentemente.

Planificaron todo cuidadosamente con el fin de que nada fuera a fallar.

 

Conjunciones subordinantes ilativas — vinculan una parte de la oración en calidad de consecuencia de lo antes expresado: son AUNQUE, LUEGO, PUES y las expresiones POR CONSIGUIENTE, ASÍ QUE, EN CONSECUENCIA, DE MANERA QUE.

Me propongo resolver este problema aunque me lleve horas hacerlo.

“Pienso, luego, existo” — dijo el filósofo Descartes.

Le compraré un automóvil si aprueba todos los exámenes, pues se lo he prometido.

Ya estamos todos presentes, por consiguiente podemos iniciar la reunión. Ya estamos todos presentes, así que podemos iniciar la reunión.

Este asunto está terminado, de manera que podemos archivar toda la documentación.

 

Conjunciones subordinantes temporales — vinculan los términos de la oración por relaciones de precedencia temporal: son CUANDO, ANTES, LUEGO, DESPUÉS, EN SEGUIDA.

Comenzó a llover cuando estaba llegando a mi casa.

Trataré de llegar a mi casa antes de que comience a llover.

Nos vemos luego.

Te llamaré por teléfono después de almorzar.

Iré a tu casa en seguida que termine mi horario de trabajo.

 

unir palabras o grupos de palabras.

Py Luis son hermanos. Pedro corre y Luis salta.

Clases:

Clases
Significados
Formas
Copulativas
Dan idea de suma o acumulación
y, e, ni
Adversativas
Dan idea de contraposición
mas, pero, sino, sino que
Disyuntivas
Dan idea de opción
o, u
Causales
Establecen relación de causa
porque , pues, puesto que
Condicionales
Expresan una condición
si, con tal que, siempre que
Concesivas
Indican dificultad que no impide
aunque, si bien, así, por lo tanto
Comparativas
Relacionan comparando
como, tal como
Consecutivas
Expresan una consecuencia
tan, tanto que, así que
Temporales
Dan idea de tiempo
cuando, antes que
Finales
Indican una finalidad
para que, a fin de que

 























































Clases
Significados
Formas
Copulativas
Dan idea de suma o acumulación
y, e, ni
Adversativas
Dan idea de contraposición
mas, pero, sino, sino que
Disyuntivas
Dan idea de opción
o, u
Causales
Establecen relación de causa
porque , pues, puesto que
Condicionales
Expresan una condición
si, con tal que, siempre que
Concesivas
Indican dificultad que no impide
aunque, si bien, así, por lo tanto
Comparativas
Relacionan comparando
como, tal como
Consecutivas
Expresan una consecuencia
tan, tanto que, así que
Temporales
Dan idea de tiempo
cuando, antes que
Finales
Indican una finalidad
para que, a fin de que

viernes, 5 de febrero de 2016

USO DE LAS COMILLAS


Las comillas (« », “ ”, ‘ ’) son signos tipográficos utilizados para demarcar niveles distintos en una oración. Generalmente se utilizan:

Para citar textualmente algo;

Para señalar palabras usadas en un sentido distinto del normal, con el fin de indicar que se han seleccionado intencionalmente y no por error;

Para indicar la intención irónica del empleo de una palabra;

Para indicar algo sobre una palabra o expresión;

Para presentar el significado de una palabra o expresión.

Para destacar una expresión extranjera o un apodo o seudónimo.


Fuente: Wikipedia

LAS REGLAS DE ACENTUACIÓN

Para saber dónde y cuándo colocar el acento ortográfico se siguen las siguientes reglas:

Llevan tilde las palabras agudas de más de una sílaba, terminadas en vocal, en n o en s.
Ejemplos: avión, sofá, sofás


Llevan tilde las palabras graves terminadas en cualquier consonante que no sea n ó s.
Ejemplos: útil, apóstol, pobre, muelle


Llevan tilde todas las palabras esdrújulas y sobresdrújulas.
Ejemplos: ártico, científico, lámpara, antipático


Llevan tilde todas las palabras graves terminadas en dos vocales, seguidas o no de n ó s, cuando la primera de dichas vocales es débil (i ó u) y sobre ella carga la pronunciación.
Ejemplos: moría, policía, actúes, manías

Favor notar la regla general de no tildar los vocablos llanos que finalizan en diptongo o en dos vocales fuertes, vayan o no seguidas de n ó s final.
Ejemplos: mareo, patio, paseo, correspondencia, malicia


En caso de palabras agudas en las que se encuentren una vocal fuerte con una débil acentuada, esta última llevará tilde.
Ejemplos: maíz, Paúl, Raúl, baúl



Las palabras que terminan en una vocal débil como i ó u seguidas de un diptongo y de una s final, llevarán tilde en la vocal débil si sobre ella cae la fuerza de la pronunciación.
Ejemplos: seríais, daríais


Cuando corresponde poner un acento ortográfico a una sílaba que contiene un diptongo, se tildará la vocal fuerte a, o, ó e. En caso de que las dos sean débiles o se tildará la segunda para no destruir el diptongo.
Ejemplos: subiréis, huí


Los infinitivos en -uir se escriben sin tilde, pero la llevarán los infinitivos terminados en -eir, -oír.
Ejemplos: destruir, sonreír, desoír


Las palabras compuestas que se escriben separadas por un guión, conservarán las mismas tildes que les corresponderían si fueran escritas como palabras simples.
Ejemplo: clínico-obstétrico


Cuando un vocablo simple entra a formar parte de un compuesto como primer complemento del mismo, se escribirá sin el acento ortográfico que como simple le habría correspondido.
Ejemplos: inútil inutilizar
Excepciones: Se exceptúan aquellos compuestos terminados en -mente.
fría fríamente
cortés ortésmente


Las palabras agudas terminadas en -ay, -ey, -oy, -uy se escriben sin tilde.
Ejemplos: Paraguay, buey, Monroy


Los monosílabos sólo se tildan para diferenciarlos gramatical y funcionalmente cuando existen palabras de una sola sílaba que dependiendo de la tilde tienen distintos significados. El acento que se usa para hacer esta distinción se llama acento diacrítico.
Ejemplos: el y él, tu y tú, de y dé, mas y más, etc.

Se deben considerar como excepciones las palabras guión y truhán, las cuales son monosílabos y se tildan.


La conjunción o se tilda cuando va entre cifras y cuando va entre letras solas.
En el primer caso para evitar la confusión de la o con el cero, y en el segundo caso para no incluir la letra o entre la lista de letras.
Ejemplos: 1 ó 2 b ó v


Los tiempos de los verbos conjugados que terminan con un enclítico (forma del pronombre que se le añade al verbo y que funciona como complemento de él) conservan la tilde que llevaban originalmente.
Ejemplos: cedió / cedióle, pagó / pagóles

Cuando de la conjugación resultaran palabras esdrújulas o sobresdrújulas, es necesario tildarlas.
Ejemplos: pidiendo pidiéndoles
suprime suprímelo

LAS CONJUNCIONES


Conjunción, palabra o conjunto de ellas que enlaza proposiciones, sintagmas o palabras, como su etimología de origen latino explica: cum, ‘con’, y jungo, ‘juntar’; por lo tanto, ‘que enlaza o une con’. Constituye una de las clases de nexos. No debe confundirse con los marcadores del discurso.

La conjunción es una parte invariable de la lengua que se utiliza para enlazar oraciones y establecer relaciones de jerarquía entre ellas, además de explicar el tipo de relación semántica o de significado que existe entre ellas. Por ejemplo, en Luisa va a trabajar y Raúl se queda en casa, se enlazan dos oraciones para construir una mayor, el tipo de relación que hay entre ambas es de igualdad, de forma que se pueden intercambiar, y se suman los significados de ambas.

La conjunción sólo tiene significado gramatical y no posee significado léxico; su significado lo adquiere en las relaciones oracionales que puede presentar. Valor aditivo: Luisa compra y vende objetos. Valor de oposición: Carmen trabaja y no todos los días.

Hay otros muchos nexos, en su origen preposiciones, que encabezan oraciones y que adquieren valor de conjunción, aunque no tengan forma conjuntiva. A estas construcciones se les llama giros conjuntivos. Por ejemplo:

Al + inf. = Cuando + verbo conjugado: Al cantar el gallo, San Pedro lloró = Cuando cantó el gallo... +
Por + inf. = Porque + verbo conjugado: Por venir tarde, no entró = Porque vino tarde... +
Con + inf. = Aunque + verbo conjugado: Con ser tan listo, no aprobó = Aunque era tan listo... +
De + inf. = Si + verbo conjugado: De llover hoy, nos refugiaremos en el kiosco = Si llueve hoy, nos refugiaremos... +
Para + inf. = Para que + verbo conjugado: Hemos venido para cantar = Hemos venido para que cantemos +
Igualmente, existen algunos adverbios y pronombres que pueden funcionar como conjunciones. Si son adverbios, se denominan adverbios conjuntivos, como por ejemplo cuando, mientras, donde, como, así etc. Entre los pronombres, están los llamados pronombres relativos (que, quien-es, el-la-los-las cual-es, cuyo etc.) y pronombres que pueden funcionar en correlaciones distributivas, como uno... otro, etc.

Por otra parte, existen determinadas construcciones que agrupan preposiciones, sustantivos, conjunciones y otros elementos a fin de formar las llamadas locuciones conjuntivas, equivalentes a nexos o conjunciones; forman un vasto repertorio que expresa los más curiosos matices: de manera que, así que, a fin de + inf, por más que, pese a que, antes de que, después de que, etc.

Existe además un grupo de conjunciones correlativas que aparecen en dos partes, de forma correlativa, una parte en la primera proposición unida y otra parte por lo general encabezando la segunda: "Hasta tal punto le tenía antipatía, que vino para matarlo".

En español, las conjunciones se clasifican en propias e impropias.

Conjunciones propias son las que unen oraciones o elementos del mismo nivel sintáctico, grupo nominal o adjetivo, como son las conjunciones coordinantes o coordinativas: y, ni, pero, sino...: Luis caminaba triste y pensativo.

Conjunciones impropias son las que enlazan oraciones dependientes, como son las locuciones o partículas subordinantes: cómo, cuándo, que, porque, para que... Las conjunciones subordinantes degradan la oración en que se insertan y la transponen funcionalmente a una unidad de rango inferior que cumple alguna de las funciones propias del sustantivo, del adjetivo o del adverbio: Dijo que vendría. Lo hizo porque quiso.

Las conjunciones, según los distintos tipos de relaciones o enlaces oracionales que presentan, pueden adquirir valores significativos diversos, y se clasifican en dos tipos: coordinantes o subordinantes.

Conjunciones coordinantes.- Entre las conjunciones coordinantes se agrupan: las conjunciones consecutivas, coordinadas, copulativas, adversativas, disyuntivas, explicativas y distributivas.

Conjunciones consecutivas.- Una frase es el resultado de la otra. Son: con que, luego, tan, tanto que", así que, etc.

Conjunciones coordinadas o coordinantes.- Las conjunciones coordinadas unen palabras u oraciones del mismo nivel sintáctico y son: y/e, o/u, sino y pero.

Conjunciones copulativas.- Las conjunciones copulativas sirven para reunir en una sola unidad funcional dos o más elementos homogéneos e indican su adición. Son: y, e, ni, que. "Y" es la conjunción más usada en la lengua coloquial: Sergio ‘y ’ Daniel pasean; se repite frecuentemente en el lenguaje infantil, como expresión sucesiva de enunciados: El perro es mi amigo ‘y’ lo quiero mucho ‘y’ juega conmigo.

Este uso pleonástico se mantiene en la lengua popular de las narraciones, y como recurso expresivo intensificador. Se emplea e cuando la palabra siguiente empieza por i o hi, para evitar la cacofonía: Se reunieron ‘e’ hicieron los trabajos. Vinieron los padres ‘e’ hijos. La conjunción ni equivale a y no y señala la adición de dos términos, pero implica que sean negativos: No hizo los trabajos ‘ni’ estudió. A fin de marcar la expresividad, se antepone a veces a todos los términos unidos: ‘Ni’ tengo trabajo ‘ni’ dinero. La conjunción copulativa que es de uso arcaizante, aunque también figura en locuciones con valor intensificador: Y tú llora ‘que’ llora. Lo mismo da que da lo mismo.

Conjunciones adversativas.- Las conjunciones adversativas son las que contraponen dos oraciones o términos sintácticos. La contrariedad puede ser parcial o total; la parcial expresa una corrección o restricción en el juicio de la primera oración, de modo que la coordinación es restrictiva: "mas", "pero", "aunque". Existe una serie de conjunciones que proceden de formas lingüísticas más extensas y que se han gramaticalizado total o parcialmente que se usan como nexos adversativos: sin embargo, empero, con todo, a pesar de, no obstante, más bien, excepto, salvo, menos...

Si hay incompatibilidad entre las dos oraciones coordinadas de manera que la afirmativa excluya totalmente a la negativa, la coordinación es exclusiva: sino, sino que, antes bien, al contrario: No lo hizo Juan ‘sino’ Pedro.

Las conjunciones adversativas más utilizadas son sin embargo, pero y sino: Iría contigo ‘pero’ no puedo; mas está reducida a la lengua escrita y principalmente a la lengua literaria y expresa una corrección más suave que pero: Hizo un juramento, ‘mas’ en vano; empero pertenece al estilo literario afectado; pero y mas, pueden encabezar una cláusula con sentido enfático. ¡’Pero’, Juan, si tú no estabas!

Conjunciones disyuntivas.- Las conjunciones disyuntivas indican alternancia exclusiva o excluyente: o, u, se coloca entre los términos que indican la alternancia o antepuesta a cada uno de ellos: Llamó Pablo o Carlos. Se emplea u cuando precede a una palabra iniciada por o u ho: Lo hará uno ‘u’ otro, también para evitar la cacofonía. Otras veces, o indica que los términos unidos son equivalentes y sirven para designar una misma realidad: Todo ocurrió ‘o’ sucedió en un momento determinado.

Conjunciones explicativas.- Son aquellas que unen proposiciones que expresan lo mismo, pero de distinta forma, a fin de explicarse mutuamente. Son por lo general giros aislados entre comas como: o sea, esto es, es decir, mejor dicho, es más: Se fue al otro mundo, es decir, se murió.

Conjunciones distributivas.-Las conjunciones distributivas indican distribución o alternancia; repiten los términos: o ... o, tanto ... como ...; ejemplo: son tantos como nosotros.

Conjunciones subordinantes o subordinativasLas conjunciones subordinantes se dividen en tres grandes grupos:

las que introducen subordinadas sustantivas;
las que introducen subordinadas adjetivas, también llamadas de relativo (que en vez de conjunciones son en realidad pronombres relativos);
las que introducen subordinadas adverbiales, tanto si introducen proposiciones circunstanciales como si introducen proposiciones lógicas.
[editar] Proposiciones subordinadas sustantivasLas conjunciones subordinantes o subordinativas que introducen subordinadas sustantivas introducen oraciones que desempeñan las funciones propias de un sintagma nominal (sujeto, atributo, complemento directo, complemento indirecto, suplemento, complemento del nombre). Las conjunciones sustantivas se clasifican según la función que la oración sustantiva desempeñe dentro de la oración principal. Se utiliza que, conjunción completiva, para la función de sujeto y de complemento directo: Me molestó ‘que’ no me lo dijeras; Dijo ‘que’ lo haría. A veces, se emplea que con alguna preposición, por ejemplo en función de suplemento: Él se convenció ‘de que’ era importante. También se emplea si para las interrogativas indirectas: "Me pregunto si vendrá". También pueden utilizarse pronombres y adverbios interrogativos: "Me preguntó cómo vendrían". "Me preguntó cuántos vendrían".

Proposiciones subordinadas adjetivas.- Las proposiciones subordinadas adjetivas van introducidas por pronombres relativos (que, quien, el cual, cuyo y sus variantes), que desempeñan al mismo tiempo una función sintáctica dentro de la proposición subordinada que introducen. Estos pronombres relativos pueden ir precedidos de preposición o no. "El libro que me prestaste era muy bueno". "El libro de que me hablabas era bueno".

Proposiciones subordinadas adverbiales.- Dentro de las adverbiales existen generalmente dos grupos de conjunciones que introducen proposiciones subordinadas: las que introducen proposiciones circunstanciales de tiempo, modo, lugar y comparación, y las que indican operaciones o relaciones lógicas entre la proposición subordinada y la proposición principal como son ,la causa, la consecuencia, la consecuencia inesperada o no deseada llamada concesión, la finalidad y la condición.

Proposiciones subordinadas adverbiales circunstancialesLas que introducen proposiciones subordinadas adverbiales circunstanciales pueden ser meras conjunciones, adverbios conjuntivos, giros conjuntivos o locuciones conjuntivas y pueden indicar

Tiempo (cuando, al + inf., mientras, después de que, antes de que, no bien, así que, de que, en cuanto, apenas, luego, luego que, cuando, antes que, después que, mientras que, en tanto, siempre que, ahora que, desde que, hasta que, una vez que...).
Lugar (donde, adonde, por donde, en donde, desde donde...).
Modo (como, según, conforme, como si, de la forma, manera, suerte, modo que).
Comparación (tan... como; más... que; menos... que). En este último caso se utilizan nexos discontinuos o correlativos.

Proposiciones subordinadas adverbiales lógicasLas que introducen proposiciones subordinadas adverbiales lógicas pueden indicar:

Causa (porque, ya que, por + inf., etc.).
Consecuencia, esto es, implicación o seguimiento lógico (así que, por tanto, pues, conque, así pues, de forma, manera, modo o suerte que).
Concesión, esto es, consecuencia inesperada o no deseada, esto es, complicación (aunque, por más que, a pesar de que, mismo que, con todo, antes bien, bien que, con + inf., pese a que, etc.).

Finalidad, aplicación (para que, a fin de que, con el cometido, intención o propósito de que, a fin de + inf., etc.).
Condición (si, caso que, en el caso de que, de + inf., como, con tal que, puesto caso que, supuesto que, a menos que, siempre y cuando etc.).

LAS PALABRAS PARÓNIMAS

Las palabras parónimas no tienen un origen determinado, más bien se da por la coincidencia o la semejanza de las que van evolucionando estas palabras.

La mayoría de estas palabras tienen raíces latinas, pues la manera por la que se formaba estos términos era de su propia lengua de manera muy mecánica añadiendo sufijos y prefijos. Las palabras parónimas son todas aquellas que cuentan con una pronunciación muy parecida entre sí, pero que poseen un significado y ortografía muy distintos entre sí. En el caso de que la pronunciación de las palabras resulte idéntica se estaría hablando más bien de un caso de homofonía, es muy importante evitar confusiones con este otro tipo de palabras tanto así como de los homógrafos.

El fenómeno de la paronimia es muy común en gente que no se expresan de buena manera a la hora de realizar una conversación dando pie a confusiones entre palabras muy similares entre si. Otro caso en que podemos encontrar varios ejemplos de la aparición de parónimos es cuando escuchamos a una persona que viene de un país donde se maneja otra lengua intenta hablar en nuestro idioma, en este caso podemos notar que su pronunciación de las palabras sería muy distinta a la que nosotros manejamos por lo que usualmente puede pronunciar palabras errónea con relación al mensaje que quiera expresar.

Uno de los problemas de algunas palabras parónimas como vela, velo; casa, caso; trompo, trompa ya que en algunos momentos pueden ser entendidas como sustantivos con moción de género, como o es gato, gata; trompo, trompa, a pesar de esto por ser coincidencia definitivamente estas palabras parten de realidades distintas y tienen que ser diferenciadas.

miércoles, 3 de febrero de 2016

DIFERENCIAS ENTRE ALLÁ, HAYA, AYA, HAIGA Y HALLA

Haiga.

Leía  y encontré algo muy interesante: descubrí que “haiga” es un sustantivo. Después me topé con varios artículos que me parecieron formidables. Pero, primero lo primero:

Por lo general “haiga” es una forma incorrecta de usar “haya”. Es muy común y su uso se ha extendido en las zonas humildes de mi país. Por ejemplo cuando se dice:
“Deme lo que haiga” en vez de ” Deme lo que haya”
“Que lo haiga decido” en vez de ” Que lo haya dicho”
Pero ‘Haiga’ puede  ser un sustantivo vulgar en desuso que significa auto grande y lujoso. Entonces sería correcto decir:
“Tengo un haiga del año 2013”
Me parece de lo más gracioso. Es más, difundiré el uso de esta palabra en su forma correcta; la usaré en mis relatos y propondré un grupo en defensa de la palabra “haiga” para que no desaparezca del diccionario (Los haigamigos).
Origen
El origen de esta palabra es muy discutido. Sin embargo,  parece que en España, durante los años de enriquecimiento por el estraperlo, (El acrónimo debido a un juego de ruleta de marca Strauss, Perel y Lowann) cuando a los nuevos ricos iban a comprar un automóvil, les preguntaban cuál querían. Respondían el más grande que ‘haiga’. De ahí pasó a  “haiga” para referirse a la adquisición de un vehículo de lujo. Se presume que  “haiga” es un españolismo y no es incorrecto usarlo como sustantivo .
Aya
También otra cosa que encontré por allí es el correcto uso de la palabra “aya”. Esta se refiere a una persona encargada de criar y educar a un niño. Por Ejemplo:
“El niño adora a su aya.”
De igual forma es un nombre propio, una diosa de la mitología y  un municipio de la provincia de Guipúzcoa, País Vasco.
La diosa aya
Aya en las mitologías acadia, babilónica y asiria fue una diosa madre, esposa del dios sol y de shamash. Se desarrolló a partir de la diosa sumeria Sherida, esposa del dios Utu.
Aya en acadio significa amanecer, de allí que se asocie con el sol naciente, el amor sexual y la juventud.
Municipio Aya
Aya (en euskera y oficialmente Aia) es un municipio de la provincia de Guipúzcoa, País Vasco.
Se trata de un extenso municipio rural situado cerca de la costa. Dentro de sus límites se encuentra el Parque Natural Pagoeta, el cual espero conocer.
En Aya nació en el año de 1749 José Joaquín de Arrillaga quien sirvió como capitán del Presidio de Loreto, después de 1784 como teniente gobernador, siendo gobernador de toda California desde 1800 hasta  1814.
Haya

Puede ser un sustantivo que refiere a una planta perteneciente a las especies de árboles del género Fagus de la familia de las Fagáceas. Las siguientes frases son correctas:
Hay que regar el haya del jardín.
Se paró al frente de una frondosa haya.
 También Haya es la sede de gobierno de los Países Bajos. Se puede decir:
Iré a la Haya este fin de semana.
Asimismo puede ser la forma de primera o tercera persona del singular del presente de subjuntivo del verbo haber. Se utiliza, bien seguida de un participio para formar el pretérito perfecto (o antepresente) de subjuntivo del verbo que se conjugue (haya visto, haya mirado, etc.), bien como verbo de una oración impersonal:
Ejemplos:
Espero que Luis haya comido.
No cree que el niño se haya vestido .
Quizá haya algo que podamos hacer.
Si estas oraciones se expresasen en otro tiempo verbal, la forma haya sería reemplazada por otra forma del verbo haber:
Esperaba que esta vez Luis hubiese comido.
No creía que el niño se hubiese vestido.
Quizá habría algo que pudiéramos hacer.
Halla
Conjugación del verbo hallar y significa encontrar(se)
Halla es:
3ª persona singular (él/ella/usted) presente indicativo
2ª persona singular (tú) imperativo
Hallá es:
2ª persona singular (vos) imperativo
Encontrar a una persona o cosa:
no hallé a nadie en casa.
Descubrir o inventar lo que hasta entonces es desconocido:
halló una solución para el problema.
Descubrir la verdad o el resultado de algo:
hallar la raíz cuadrada de este número.
Ver, observar, notar:
halló varias erratas en la edición.
Estar presente, encontrarse:
hallar se enferma, en Madrid.
 Al
Puede ser un adverbio que  indica lugar lejano indeterminado. Puede ir precedido de las preposiciones: de, desde, hacia, hasta, para y por:
No mires para allá;
No por allá.
Se encaminó hacia allá.
Nota: Su determinación de lugar es menos precisa que la de allí.
De igual forma admite grados de comparación:
tan/más/muy allá.
Precede a otros adverbios:
allá arriba; allá lejos.
Precede a nombres significativos de lugar, denotando lejanía:
allá en América.
Indica falta de interés o despreocupación respecto a los problemas ajenos:
allá tú;
allá te las compongas.
Como adverbio de tiempo. Indica tiempo remoto:
allá por la época de Napoleón.
“el más allá” locución sustantiva que expresa la vida después de la muerte:
creer en el más allá.
“no andar o estar muy allá” locución adverbial. No disfrutar de buena salud, no ser sobresaliente o no funcionar bien algo:
no anda muy allá de dinero.
sin ir más allá locución. Sin necesidad de buscar más ejemplos:
Esta mañana, sin ir más allá, he intentado localizarte cinco veces sin éxito.
y lo de más allá locución. Se usa para dar por concluida la enumeración de una serie indefinida de cosas:
estoy harto de escuchar esto, aquello y lo de más allá.
Nota: Es incorrecto anteponer la preposición a:
*vamos a allá.

NUEVAS PALABRAS APROBADAS POR LA RAE EN 2024

  La Real Academia Española (RAE) actualizó el Diccionario de la Lengua Española (DLE) el 10 de diciembre de 2024, añadiendo más de 4000 nov...